Hasta el momento, entregaron 77 muletas al Hospital Madariaga. Fabricadas por estudiantes con discapacidad, beneficiarán a pacientes en rehabilitación. La Vicegobernación de Misiones aportó los materiales. Destacaron la colaboración y el impacto positivo de esta acción en la comunidad. El proyecto busca alcanzar un total de 100 muletas.
Este martes 17 el Servicio de Kinesiología y Rehabilitación del Hospital Escuela de Agudos dr. Ramón Madariaga recibió la donación de 77 muletas. Es parte de un proyecto colaborativo entre la Escuela Especial de Formación Integral para Jóvenes y Adultos N° 1 y el Instituto Tecnológico (ITEC) N° 2, que tiene como meta completar la entrega de 100 unidades. De la entrega participó el vicegobernador de la Provincia, Lucas Romero Spinelli.
“Hoy entregamos 100 muletas al Servicio de Kinesiología y Rehabilitación del Hospital Madariaga. Esto es el resultado de un proyecto colaborativo entre la Vicegobernación, la Escuela Especial de Formación Integral para Jóvenes y Adultos y el ITEC Nro. 2”, compartió el funcionario a través de sus redes.

Esta iniciativa solidaria involucra a la Escuela Especial de Formación Integral para Jóvenes y Adultos N° 1, cuyos estudiantes fueron los encargados de fabricar las muletas. Mediante su participación en el curso de carpintería de Nivel 2, no solo adquirieron nuevas habilidades, sino también contribuyen al bienestar de otros. Colaboran estrechamente con el Instituto Tecnológico (ITEC) N° 2, que pone a disposición su taller de carpintería para que puedan poner en práctica sus conocimientos y avanzar en su formación técnica.
El impacto de este proyecto es doble: por un lado, tiene un enfoque pedagógico que permite a personas con discapacidad aprender y crecer a través del trabajo artesanal; por otro lado, es una iniciativa solidaria, ya que las muletas son donadas a personas que asisten a rehabilitación, muchas de las cuales no cuentan con los recursos para acceder a dispositivos de asistencia como estos.

Sinergia de esfuerzos
La participación activa de la Vicegobernación de Misiones en este proyecto resultó fundamental para su éxito. La institución proporcionó los insumos necesarios para la construcción de las muletas, una contribución que hizo posible el desarrollo del taller de carpintería en la Escuela Especial.
Sin estos materiales, los estudiantes no habrían podido llevar a cabo la fabricación de las muletas, lo que subraya la importancia de la colaboración entre diferentes actores sociales y gubernamentales en iniciativas de inclusión y apoyo comunitario.

El dr. Roberto Gisin, responsable del área de Kinesiología y Rehabilitación, expresó su gratitud hacia todos los involucrados y resaltó el valor de este tipo de acciones que mejoran la calidad de vida de los pacientes y visibilizan a las personas con discapacidad. “El trabajo de estos estudiantes no solo nos ayuda a cubrir una necesidad concreta en el hospital, sino que también tiene un profundo impacto en su autoestima y desarrollo personal”, afirmó.
La inclusión como meta
El proceso de creación de las muletas no es solo una actividad técnica, sino también una oportunidad de empoderamiento para los estudiantes. Las personas con discapacidad suelen enfrentar barreras importantes en el acceso a la formación y el empleo, por lo que iniciativas como esta marcan una diferencia significativa.

Para muchos de ellos, el hecho de ver su trabajo concretado en un producto tangible, útil y solidario, es un logro personal y colectivo de enorme valor. Que las muletas sean destinadas a personas que, en muchos casos, también tienen discapacidad, crea un ciclo de apoyo mutuo que refuerza el sentido de comunidad.
“Es un orgullo para nosotros poder colaborar con estos estudiantes que están demostrando todo lo que son capaces de hacer cuando se les da la oportunidad”, sostuvo uno de los instructores de la Escuela Especial. “Este proyecto les permite descubrir sus propias capacidades y, al mismo tiempo, ofrecer algo valioso a quienes más lo necesitan”, afirmó.

Punto de partida
El proyecto de fabricación de muletas está lejos de haber concluido. Con 23 unidades restantes para alcanzar la meta de 100, los estudiantes continuarán con su labor en el taller del ITEC N° 2 durante las próximas semanas. Este esfuerzo no solo responde a una demanda concreta del hospital, sino que también está siendo evaluado como un modelo a seguir en otros contextos.

La Vicegobernación evalúa la posibilidad de replicar este tipo de talleres colaborativos en otros ámbitos, con el objetivo de generar más espacios donde las personas con discapacidad puedan aprender y aportar a la sociedad. La inclusión laboral es uno de los grandes desafíos de nuestra época y proyectos como este demuestran que es posible abrir puertas cuando se trabaja de manera conjunta.
El acto de entrega de las muletas fue una muestra de lo que se puede lograr cuando se combinan la formación técnica, la inclusión y el compromiso social.