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Hallan nido de águila viuda: “Esto indica un ecosistema en buen estado de salud”

Lo destacó Manuel Encabo, uno de los investigadores que descubrió en Misiones el primer nido de la especie en extinción. Este proyecto se desarrolla en el marco de la Fundación Cabure-í, una ONG dedicada a la conservación de la vida silvestre.

El primer nido del águila viuda en Argentina fue divisado en un área protegida de Misiones  lo que da cuenta de un ecosistema sano, con óptimo grado de conservación. El hallazgo es un logro de dos investigadores del “Proyecto Águilas Crestadas Argentinas” (PACA), quienes anunciaron que lograron registrar por primera vez para Argentina, un evento de nidificación de águila viuda (Spizaetus melanoleucus).

Se trata de Manuel Encabo, técnico en Conservación y Manejo de la biodiversidad, y el Dr. Facundo Barbar, investigador del Conicet, quienes destacaron el hallazgo confirma el óptimo grado de conservación de la selva en el sistema de Áreas Naturales Protegidas.

“Esta ave rapaz es el equivalente ecológico al yaguareté, se trata de uno de los llamados depredadores tope, porque están en la cima de la cadena alimenticia”, explicaron desde Ecología de la Provincia. 

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El registro hecho por los investigadores ubicó a una hembra con su pichón en un nido ubicado en un área natural protegida de la zona Centro de la provincia. El sitio exacto se mantiene en reserva para preservar a los ejemplares, de los que se conoce poco.

 “El proyecto nació en 2017, pero nosotros hace casi 20 años trabajamos con aves rapaces”, comentó Encabo, profesional que se desempeña en un centro de rescate de fauna silvestre de Buenos Aires.

Recordó que “después de trabajar en diferentes áreas vinculadas con la aves rapaces, tanto en rehabilitación como en monitoreo de especies amenazas, nos focalizamos en águilas de selva y salió este proyecto. Tiene un objetivo general, actualizar la distribución y las amenazas que tienen las 8 especies que hay en la Argentina. Porque son ejemplares sobre los que hay muy poca información en el país”, describió.

Añadió que el inicio fue un exhaustivo trabajo de recopilación de todos los registros disponibles para la Argentina tanto en publicaciones científicas como en bases de datos públicos. “Llegamos a unos 300 registros. Con los 80 puntos de censo que establecimos, sumamos 65 registros más”, reconoció.

Las águilas bajo estudio se distribuyen en Argentina en las Yungas (Noroeste) y Misiones. “Nos propusimos hacer diferentes puntos de censo justamente para un trabajo de presencia-ausencia de estas aves. En 2018 y 2019, hicimos las primeras campañas, luego presentamos un informe, disponible para toda la gente que quiera acceder”, detalló.

Encabo puntualizó que “en 2019 encontramos en un punto de censo un territorio de Misiones donde se daba algo particular: había dos parejas de Águila Viuda. Verlas juntas, con un comportamiento territorial, es algo que nos dio indicios de que había algo más”. Sin embargo, la pandemia frenó el trabajo de campo.

Recién en 2021 encontraron “una plataforma (nido), pero no pudimos identificar la especie. Sin embargo, este año con un dron accedemos a la confirmación de la especie y al evento de nidificación activo”.

En el nido activo había una hembra y su pichón. “Son depredadores tope. Las rapaces son cazadoras. Están en áreas donde el ambiente es lo más conservado posible. Estas especies son indicadores de un ecosistema en buen estado de salud”, destacó el investigador.

Necesitan un tipo de ambiente que le permita obtener los recursos necesarios para cumplir con su ciclo reproductivo correctamente. También presas y un territorio en buen estado para obtenerlas. Si no, no podría criar un pichón. Para poner un nido requiere cierto tipo de bosque, especies particulares que tengan un cierto grado de maduración, es decir, árboles de determinada altura y estructura particular”, explicó.

Con respecto al hallazgo, agregó que “es una plataforma interesante, grande. Se asienta en un bosque maduro”.

Casi cinco años les llevó a Barbar y a Encabo dar con tan relevante hallazgo. “Queremos que la gente conozca esto. Darle a conocer que convivimos con esta especie, de la que hay poca información. Ahora nos queda determinar su dieta, cómo crían al pichón, cuál es su territorio”, finalizó.

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