Written by 21:05 Sociedad

Qué hacer si nos encontramos con la cría de un animal silvestre

La selva de la tierra colorada representa una de las áreas de mayor biodiversidad de la Argentina. Cuáles son las recomendaciones que debemos seguir si suceden estos casos en el suelo misionero. Una actuación correcta en estas situaciones delicadas puede salvar la vida a un buen número de ellos.

Misiones enamora a cualquier visitante con su flora y fauna. Viva, colorida, resplandeciente y propia de nuestro nordeste. Junto a la llegada de la primavera, inicia una época muy importante en el ciclo de vida de muchas criaturas salvajes, la época reproductiva. Y es aquí cuando los animales comienzan a buscar y construir los refugios que darán cobijo a sus futuras crías.

Desafortunadamente, en esta época también muchas personas suelen toparse con los refugios por alteraciones antrópicas de los ambientes naturales. En estos encuentros, es posible toparse con las crías solas. Situación que podría interpretarse como de abandono y vulnerabilidad. Ante esta situación, muchas veces los animales son retirados y trasladados -en el mejor de los casos- a centros de rescate de fauna donde su futuro es incierto.

Sin embargo, aunque las intenciones de ayudar sean buenas, el ciclo de crianza de los animales silvestres se ve interrumpido. En diversas ocasiones, las crías realmente han perdido la posibilidad de seguir creciendo en un medio natural, ya sea porque perdieron a su madre en un accidente fatal en una ruta, por caza furtiva o porque derribaron el árbol donde se encontraba su nido.

Pero, en otras situaciones, simplemente son encontradas sin ningún tipo de lesión o motivo que justifique habérselas llevado del lugar donde se las encontró.

Una cría de oso melero.

Muchos mamíferos paren en madrigueras o refugios que permitirán a las crías pasar sus primeras semanas bajo resguardo de predadores, ya que, para algunas especies, se trata de una etapa crítica de su vida en la que nacen con escaso desarrollo de la visión, audición y movilidad. Por lo tanto, no pueden ir detrás de sus padres.

Sin embargo, los padres de estos animales están totalmente preparados para afrontar cualquier peligro al que pueda estar sometida su descendencia. Un caso de esto son los felinos, quienes dejan a sus crías hasta por varias horas para ir en busca de alimento.

Por ejemplo, las crías de Tirica (Leopardus tigrinus) abren sus ojos alrededor del día 18 de nacidas y recién a los 70 días aproximadamente acompañan a sus madres a cazar. Las corzuelas y otros cérvidos también suelen dejar a sus crías solas en determinadas áreas seguras en las etapas tempranas de la crianza.

Con respecto a las aves, muchas eclosionan con una escasa cobertura de plumas y algunas con los ojos completamente cerrados, pero crecen muy rápido y desarrollan un plumaje que les permite abandonar el nido sin ser totalmente independientes de sus padres.

En ocasiones, a ciertas aves les toma tiempo terminar de desarrollarse.

A esta edad se los conoce como “volantones” y es aquí donde están aprendiendo a volar y a valerse por sí mismos, siempre bajo la atenta mirada de sus padres. Es aquí donde se pueden encontrar individuos en el suelo y cometer el error de pensar que están “abandonados”.

Buenas intenciones, resultados desfavorables

Es importante comprender que, por buena que sea nuestra intención, las primeras semanas de vida de las crías son clave para su posterior desarrollo. Nunca se podrá reemplazar la crianza de un individuo de manera natural por parte de sus padres por una artificial en un centro de rescate (o donde fuese), donde necesitarán de cuidados intensivos constantes, muchas veces con resultados desfavorables, haciendo que el retorno a la naturaleza sea muy difícil o imposible.

Cuáles son las recomendaciones

Lo más indicado es no intervenir, no tocar a las crías y alejarse de inmediato. De esta manera, no generaremos un estrés en los individuos y dejaremos el menor rastro posible en los alrededores donde estén las crías.

Los guardaparques y otras autoridades son los responsables de cuidar la naturaleza.

En caso que veamos claras evidencias de heridas o un potencial riesgo, principalmente humanos o por presencia de perros o gatos, conviene dar aviso a las autoridades correspondientes (guardaparques, Policía Ambiental, Bomberos, centros de rescate de fauna), que serán los responsables de tomar las decisiones a seguir.

La extracción y tenencia de animales silvestres es ilegal. La mejor manera de ayudarlos es fomentar la cultura del cuidado y protección de la fauna silvestre y sus ambientes.

Absolutamente todos los animales mueren en algún momento, ya sea por causas naturales o humanas. Por tanto no es extraño encontrarse con alguno. En estos casos, también es importante comunicar el hallazgo.

De esta manera, se podrá llevar a cabo un seguimiento de las causas de la muerte, para encontrar posibles zoonosis (sucesos de carácter epidémico en la fauna) tales como la Gripe Aviar en los pájaros o la mixomatosis en los conejos.

Si se trata de un animal atropellado que permanece en la carretera, la mejor solución pasa por dejar que sean las autoridades pertinentes quienes se encarguen.

Es muy importante notificar una muerte si se sospecha que ha sido debido al uso de venenos. De esta forma se facilitará la investigación posterior y podrán retirarse los residuos peligrosos.

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