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Written by 19:34 Justicia, Sociedad

Débiles, sensibles y distintos: la construcción de nuevas masculinidades, tras el crimen de Fernando Báez Sosa

Por Florencia Bueno

El caso conmociona al país. Obliga a abrir un debate acerca de los mandatos de masculinidad y las expresiones de los varones. La intención de proponer nuevas formas que no impliquen violencia.

Tanto la masculinidad, como la femineidad están basadas en mandatos. Hoy, a la espera de la sentencia por el crimen de Báez Sosa, asesinado por un grupo de ocho varones de su misma edad, el ojo está puesto en la disposición del ser varón.

Si bien este bestial crimen no es el único, es la punta del iceberg que obliga a reflexionar a toda la sociedad, no solo a los deportistas y jugadores de rugby, particularmente. El homicidio puso de manifiesto que el machismo no amenaza solo a las mujeres e identidades trans. También amedrenta a los varones “débiles”, que “no pertenecen”, que son “distintos”, ya sea por clase social, color de piel, identidad de género u orientación sexual, o incluso por otras cuestiones que los vulneran.

Hay espacios en el país, grupos de hombres que se empezaron a juntar, ya hace algunos años, con planteos que proponen poner en palabras los sentimientos y no hacerlo a los golpes. Varones Antipatriarcales, experiencias estatales de charlas y debates, asesorías y consejerías comunitarias, por nombrar solo algunos.

La concejala de Posadas, María Eva Jiménez, es psicóloga y presidente de la Comisión de Inclusión, Identidad y Género. El año pasado gestionó un taller de reflexión sobre la masculinidad. El espacio fue posible a través de un convenio entre el Concejo Deliberante y la Universidad Nacional de Misiones. Se dictó por los profesionales Jorge Ríos y Mariano Anton, con el fin de generar mayor empatía y ofrecer contención al público masculino. El taller se desarrolló en el Concejo Deliberante, en el Tribunal de Cuentas, en la Cámara de Diputados, en Personería Jurídica y en el Club URuMi con un grupo de rugbiers.

Concejala de Posadas, María Eva Jiménez

La masculinidad y los mandatos

El taller de masculinidad se propuso tres objetivos, “que ellos puedan identificar que son productos del mandato social. En segundo lugar, que ese mandato nos estuvo limitando a todos. En tercer lugar, qué modificaciones serían posible ahora que conocen que es una subjetividad construida en base a mandatos”, explicó Jiménez.

Actualmente, “habitamos un mundo donde tenés la masculinidad hegemónica y otras nuevas y diversas masculinidades”, observó la concejala. Explicó que “el contexto actual propone un rol nuevo de los varones, que tienen responsabilidad afectiva, que asumen compromiso con las tareas de cuidado, que expresan lo que les pasa. Esto, no solo beneficia a la mujer, sino a toda la sociedad”.

De la experiencia, entre otras cosas, rescata la amplia participación y que después de un rato “los hombres comenzaron a tener cierta confianza y a soltarse y a decir ‘che estoy triste’, sentirse cómodos y no juzgados”.

Al inicio de los talleres “los hombres empezaron como muy rígidos, con resistencia, pero luego en las siguientes horas empezaron a ablandarse y reconocer lo mal que estaban, primero tuvimos que romper el hielo”, contó.

“El contexto actual propone un rol nuevo de los varones, que tienen responsabilidad afectiva, que asumen compromiso con las tareas de cuidado, que expresan lo que les pasa. Esto, no solo beneficia a la mujer, sino a toda la sociedad”.

Concejala María Eva Jiménez

Jiménez también hizo hincapié en que estas “nuevas masculinidades”, se observan más en las generaciones de jóvenes entre los 17 y 20 años. “Esto nos da la pauta de que es un debate que está instalado y que hay posibilidad de construir masculinidades sin violencia”, remarcó.

Construir sociedades libre de violencia

Pensar las relaciones de género, las desigualdades, los mandatos culturales y sociales de masculinidad es prioritario para abordar las cuestiones de la violencia machista. Como se dijo al principio, la violencia afecta no solo a las mujeres, sino también a adolescentes de barrios populares y a identidades diversas; porque muchas veces se expresa con violencia física, con discriminación y xenofobia.

Pensar las relaciones de género, las desigualdades, los mandatos culturales y sociales de masculinidad es prioritario para abordar las cuestiones de la violencia machista.

¿Qué hacer para derribar la violencia y construir masculinidades no hegemónicas? Todavía no hay una única respuesta. Aunque el camino del diálogo y la escucha, entre todas las identidades y géneros, debe ser una opción.

En este sentido, Jiménez consideró que “también está bueno que los hombres generen sus espacios, para colaborar en la construcción de una sociedad ‘Libre de violencia’, desde sus lugares”.

Asimismo, comentó que la propuesta de su gestión, para el 2023, es continuar con los talleres de masculinidades y ampliar el abordaje, “viendo cómo nos dejó todo esto del caso de Báez Sosa”.

“Todo lo que realizamos son estrategias de prevención, para no llegar a instancias peores”, afirmó.

Nocturnidad, alcohol y violencia

Muchas veces al comportamiento por arrastre, como en el caso del asesinato de Fernando Báez, no le alcanzan los controles de nocturnidad. No es, necesariamente, una conducta que surja en las fiestas de noche o por haber consumido de más. Son jóvenes, varones, que socializan y naturalizan la crueldad. Que formaron parte de ritos de iniciación violentos, abusivos, que les ratifican la pertenencia al “grupo de machos”. Estos los hacen sentir validados en el ejercicio de la fuerza física contra las mujeres y contra sus pares que consideran inferiores.

Marcha por pedido de Justicia por Báez Sosa.

El consumo de alcohol u otras sustancias puede acentuar estas conductas. Por lo que sí sería importante construir consensos entre el estado y el sector privado, que presta servicios gastronómicos y de recreación. Avanzar en acuerdos para la promoción de espacios sin discriminación, ni sexismo, ni violencia.

Al respecto, la concejala Jiménez insistió en que este año se retomarán los talleres y también se implementarán acciones en lugares nocturnos y ferias. “La idea es que hayan lugares donde no solo te informes desde la violencia de género, sino que puedas pedir ayuda si la estás padeciendo en ese momento”. Y agregó que si bien esta propuesta surge a partir de casos de chicas que fueron víctimas en boliches o bares “la idea es que el sector privado también se comprometa con una sociedad libre de violencia”.

No queremos que los ‘hombres dejen de ser hombres’ queremos que dejen de ser machos”

María Eva Jimenez, psicóloga y concejala

Para finalizar, Jiménez consideró muy importante que los varones “lleven esta información a su grupo de amigos, que no quede acá en un taller. Que cuestionen a sus propios amigos. Que piensen de qué manera plantearlo, para que no se sienta como una bajada de línea”.

“No queremos que los ‘hombres dejen de ser hombres’ queremos que dejen de ser machos”, concluyó.  

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