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Written by 12:42 Ecología, Economía, Sociedad

Uso eficiente de la heladera, vital para todos: economía y el ambiente

Es un elemento imprescindible en cada casa. Más aún en regiones calurosas como Misiones. Cada vez vienen con menor consumo. El que tenga una más antigua deberá extremar los cuidados para hacer eficiente su uso

Constituyen el único electrodoméstico que está enchufado y funcionando sin parar. Su eficiencia energética (el consumo de electricidad por hora) ha bajado con los nuevos modelos. Antes eran 3 kWh por día pero ahora se bajó a 1 kWh.

En casas en las que no hay aire acondicionado, la heladera es el electrodoméstico que consume más energía, en el orden del 25/30% del consumo total del mes con un consumo diario de 1kWh a 3 kWh diarios dará 30 a 90 kWh al mes. Y si la heladera es antigua, bien, se puede considerar 150 kWh de consumo. Pero, ¿Cómo un refrigerador puede consumir menos energía?

Las heladeras son los únicos electrodomésticos que permanecen enchufados y funcionando todo el día y los que más consumen en un año, por encima de los aires acondicionados y la iluminación. De acuerdo con una investigación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), pueden representar hasta el 24% de la demanda a nivel residencial.

En muchos hogares se utilizan aún aparatos de entre 8 y 15 años de antigüedad. En cambio, los equipos nuevos con etiqueta de eficiencia A o superior tienen consumos diez veces menores a los de hace 30 años y de casi un tercio respecto de los de hace 15 años.
Si bien no hay un dato preciso, el INTI estima que en la Argentina hay conectadas unas cerca de 12 millones de heladeras, de las cuales el 65% posee un nivel de eficiencia energética baja porque exceden los 600 kWh por año. Es decir, el recambio de aparatos representan importante potencial de ahorro para los hogares y el sistema eléctrico.

Cómo leer la etiqueta

Antes de comprar una heladera, consultá siempre la etiqueta de eficiencia energética para conocer su nivel de consumo. Esta es obligatoria para todos los artefactos de enfriamiento y se rige por la norma IRAM 2404-3.

En todas las heladeras, la etiqueta debe permanecer visible en la mitad superior del frente (para las que son verticales) y consigna datos básicos tales como: marca, modelo, clase de eficiencia, capacidad y funcionamiento según tipo de clima. El consumo se expresa en kWh sobre la base del resultado obtenido en 24 horas en condiciones de ensayo normalizadas.

Consumo de heladeras

Todos los refrigeradores y freezers que se venden en la Argentina deben tener una clase de eficiencia energética «B» o superior de acuerdo con la normativa vigente. Por eso, al elegir, guiarse sólo por el precio y la estética puede llevar a adquirir un equipo de los menos eficientes. Lo que implicará, nuevamente, “comprarse un problema” que pasará factura cada mes durante los 10, 15 o 20 años que tengamos el artefacto en funcionamiento.

El nivel de eficiencia de la heladera: ¿Cuánta energía consumirá cada mes?
Lo primero a revisar en las heladeras ofrecidas es qué letra aparece destacada en su etiqueta de eficiencia energética, un sticker de fondo blanco que trae además otros datos muy importantes de revisar.

En la Argentina, desde 2007, cada heladera debe venderse obligatoriamente con esta etiqueta, que califica cuán bien o mal aprovecha ese aparato la energía asignándole una letra en una escala que va desde la D (para las más gastadoras) hasta la A+++ (para las más ahorrativas).
Actualmente las más ineficientes que se deberían hallar en los comercios son las de clase B, ya que las C y las D están prohibidas. Luego siguen las A, las A+, las A++ y las ultra eficientes A+++.
La estimación del consumo anual también figura en la etiqueta de eficiencia de cada aparato y es clave tenerla en cuenta. Las mejores heladeras hoy llegan a gastar incluso menos de 250 o 220 kWh/año, cifras ínfimas en comparación con los 1.900 kWh/año que consumen muchos aparatos viejos aún en uso en las viviendas
Para no derrochar energía, además de ser eficiente, también es importante que la heladera tenga el tamaño justo. El motivo es sencillo: a mayor volumen, más energía gastará durante toda su vida útil.
La capacidad de cada heladera aparece en la etiqueta de eficiencia, expresada en litros. “Procurá elegir el tamaño de heladera que mejor se adapte a tus necesidades. Elegí heladeras pequeñas o de menor volumen para hogares habitados por pocas personas”, aconseja la guía de Topten Argentina.
Puntualmente recomiendan:

-Para hogares con 1 persona: equipos de no más de 180 litros.

-Para 2 personas: equipos de 180 a 200 litros.

-Para 3 o 4 personas: equipos de 200 a 250 litros. Y unos 25 litros más por cada usuario adicional.

Cada heladera está fabricada para funcionar en lugares con determinados rangos de temperatura ambiente, fuera de los cuales puede gastar más energía de lo esperado.

Por lo tanto, al comprar, es clave asegurarse de estar comprando un equipo adaptado para la región correcta. El dato aparece en la etiqueta de eficiencia con estas letras:

SN (templado extendido): indica que la heladera está hecha para ser usada en zonas con temperaturas de entre 10° a 32°C.

N (templado): equipo para usar en zonas con 16° a 32°.

ST (subtropical): equipo para usar en zonas con 18° a 38°.

T (tropical): equipo para usar en zonas con 18° a 43°.

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