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La readaptación y el aprendizaje a 15 días del regreso a las aulas

Alumnos y docentes se están acostumbrando a la bimodalidad y al nuevo protocolo. Se potencian diferentes áreas de conocimiento como robótica e investigación.

Este martes se cumplen quince días desde el regreso a las clases presenciales en la provincia y las comunidades educativas de las escuelas se siguen ajustando a esta nueva modalidad que alterna entre la virtualidad y lo presencial, ajustándose a un protocolo para evitar contagios de coronavirus en un contexto de pandemia.

En ese sentido, los desafíos son los mismos: cuidar de la salud respetando las medidas sanitarias y, por el otro, organizar y priorizar saberes y conocimientos con un cambio de paradigmas.

En el caso del colegio Santa María de Posadas, desde el año pasado la pandemia propició la incorporación de nuevas asignaturas como Programación y Robótica que se potenciarán este año.

“La programación es determinante en los nuevos lenguajes, nosotros le llamamos la nueva matemática, para entender y avanzar hacia ese nuevo pensamiento disruptivo. En los terceros años se han implementado laboratorios de inteligencia artificial. Pero sobre todo apostamos mucho a tres capacidades: comunicación, resolución de problemas y el trabajo en equipo”, sostuvo Sonia Rojas Decut, rectora de la institución en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.

También recordó que todos los años del secundario trabajan en cinco ejes temáticos que los mismos alumnos pusieron en agenda: educación tecnológica, científica y financiera; educación emocional; educación ambiental; emprendedurismo y liderazgo, y por último, ciudadanía global.

Sobre el proceso de aprendizaje de los padres, docentes y de los alumnos, sostuvo: “Pongo en valor el trabajo y las ganas de cómo se animaron los docentes en un momento de crisis en romper estructuras curriculares, porque esto de trabajar en equipo ahora es diferente, estamos trabajando en formar a los estudiantes por capacidades, estamos apostando más por el trabajo del pensamiento creativo en lugar de unas pilas de hojas”.

Sobre los cambios que ya se aplican, Rojas Decut aseguró: “Nuestra prioridad son los temas transversales, como el cuidado de la salud integral de todas las personas, trabajar mucho sobre las emociones”.

Por su parte, Yamila Pulutranka, docente del BOP 1 de Posadas, también sostuvo que la pandemia trajo un cambio de paradigma en la educación lo que supone un gran esfuerzo por parte de los docentes.

“La vuelta a las clases presenciales fue un desafío para los docentes como para los alumnos por igual porque nos puso en un lugar diferente que es la bimodalidad que nos enfrentó a un montón de circunstancias que no veníamos previendo”, indicó. “Estamos reaprendiendo a convivir, a cuidarnos. Veníamos con un ritmo de vida donde primaba lo individual y lo comunitario tenía que ver con el compartir pero no en la profundidad de qué hago de mí en el encuentro con el otro”, destacó.

Por su parte, en Eldorado, dependiendo de las características edilicias y de la matrícula existente, las escuelas comenzaron a dictar clases de manera presencial con la asistencia de alumnos en turnos alternados.

Tal es así que Sonia Pantiu, directora de la Epet Nº 6 de esa localidad, rescató las energías y las ganas de los chicos en la vuelta al colegio. “Yo lo que noté es la enorme energía y ganas que tienen los alumnos de retornar a la escuela y la comprensión que tienen del cumplimiento de los protocolos. Incluso en los últimos años toda esta situación de la pandemia hizo que cambiaran su mirada sobre la investigación y aplicación de los conocimientos”, expresó.

En esa misma línea, contó: “Los alumnos de 6º año están viendo cómo, desde el punto de vista de la ingeniería, se puede automatizar algunos de los aspectos en lo que hace al funcionamiento de los laboratorios y ya comenzaron a investigar sobre eso”.

Uno de los problemas que destacó la directora son las ganas que tienen los chicos de asistir al establecimiento. “Los chicos no se quieren perder las clases, entonces debemos insistir mucho sobre la necesidad de que ante cualquier síntoma que puedan presentar no asistan al colegio”, concluyó.

Amplia adaptación en San Pedro

La nueva normalidad impide vínculos estrechos y la comunidad educativa se está adaptando de forma positiva a los cambios en la vida escolar. Los primeros días fueron como la prueba piloto donde los establecimientos cubrieron algunas carencias a fin de que tanto los alumnos como los docentes estén protegidos.

Sobre el ambiente escolar que de cierta forma limita los afectos, desde el BOP 56, de colonia Siete Estrellas, su director Ángel Dornelles, expresó: “Se siente claramente un clima diferente, los alumnos extrañan a sus compañeros y todas las actividades que antes estaban permitidas y ahora ya no. Compartir tereré, mate o gaseosas en los recreos u horarios libres”.

Fuente y foto: El Territorio

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