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Posadas se pintó de “color esperanza” en la primera noche del Festival del Litoral con el cierre de Coti Sorokin

Con el plus de toda la ansiedad que trajo la vuelta a la presencialidad, el 52° Festival Nacional de la Música del Litoral y 14° del Mercosur en su primera noche fue un rotundo éxito. Es que el público pudo celebrar un merecido retorno al formato tradicional con mucho orgullo y responsabilidad.

Al respecto, el Intendente Leonardo ‘Lalo’ Stelatto expresó que “se trata de una celebración para todos los posadeños por el gran esfuerzo que han realizado durante todo el año” y destacó por sobre todas las cosas “el trabajo articulado entre todas las secretarías y coordinaciones del Municipio para darle a la gente la fiesta que merecían”.

En la misma línea, el Secretario de Cultura y Turismo, Benito Del Puerto, puntualizó que “el arte es un trabajo para todas las personas que dedican tiempo y esfuerzo tanto arriba como alrededor de los escenarios”, destacando que “más de 500 personas estuvieron involucradas en la organización del Festival”. Además, se mostró satisfecho por la grilla presentada ya que considera que “hoy en día, los artistas realizan sus producciones de manera interdisciplinaria, combinando estilos y diferentes ramas del arte en todas sus formas”.

La crónica sobre el escenario

Los músicos de Región Cultural del Centro tuvieron el compromiso de abrir la noche y cumplieron con creces, proponiendo versiones de clásicos folklóricos con un estilo eléctrico y fuerte para que los primeros en llegar empezaran a calentar las palmas. Los siguieron el conjunto musical Okara Jazz, que como su nombre lo insinúa, vislumbra una mezcla de ritmos populares que se conjugaron con géneros como el Candombe uruguayo y otros sonidos propios del jazz norteamericano.

Luego llegó el turno de un histórico de la música local, Gervasio Malagrida, que aprovechó su retorno al Festival tras 6 años para homenajear a Alcibíades Alarcón con una versión rockera de Misionero y Guaraní, muy bien recibida por el público. Lucas Segovia, con un estilo tradicional, dedicó un abrazo musical a los países del Mercosur a través de su música. Sonaron por igual el chamamé y la fusión de diversos estilos latinoamericanos. Distinta pero igualmente potente fue la performance de Flores a los Chanchos, que sacaron la chapa de ganadores de los premios Arandú 2019-2021 con un show a puro rock fusión.

Llegando a la mitad del line-up, le tocó su gran momento a Diana Amarilla, que logró enloquecer a sus fans más leales y contagiar con alegría. Con músicos de primera línea, su repertorio incluyó temas míticos muy cuidados y llenos de emoción. Le siguió el número especial del Ballet Folklórico Municipal, que brindó un homenaje a Adelio Suárez, histórico presentador del Festival, con mucha destreza en el escenario gracias a la dirección de Laura Romero y Gerardo Díaz.

Finalmente, Coti Sorokin hizo su aparición en el escenario y fue un furor total. Haciendo un recorrido por su repertorio lleno de hits, la gente levantó carteles con mensajes de cariño y afecto para el cantautor sin dejar de bailar un sólo segundo. Junto a su banda ‘Los Brillantes’, la noche se tiñó de fiesta absoluta con temas de diferentes épocas como ‘Antes que ver el sol’, ‘Andar conmigo’, ’50 horas’, ‘Color Esperanza’ y la tan esperada ‘Nada fue un error’, entre otras. El show estuvo atravesado por hermosos momentos de interacción con el público que enloquecía en cada palabra que les dedicaba el rosarino quien se mostró muy agradecido y hasta se animó a deslizar un posible regreso en el futuro próximo.

Así, con el orgullo por nuestras tradiciones como bandera, el mítico Anfiteatro Manuel Antonio Ramírez y su escenario principal, Alcibíades Alarcón, volvieron a ser el punto de encuentro para miles de posadeños que se dieron el gusto de disfrutar nuevamente de la fiesta más icónica de la región litoraleña.

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